viernes, 20 de enero de 2017

OBSESIÓN

 
  Al instalarme en la habitación de aquel hotel, me di cuenta de que el ojo de la cerradura no dejaba de observarme. Cambiaba de lugar y su mirada indiscreta me seguía sin pausa, sin pestañear siquiera. Me estaba incomodando sobremanera y no conseguía concentrarme en nada. No podía leer, ni ver la televisión, ni hacer llamadas. Por pudor me puse el pijama en el aseo, fuera de su alcance. Al volver a la habitación allí seguía, esperándome. Sabía que no podría conciliar el sueño sintiéndome espiado. Todo acabó cuando, de su ceja, colgué el cartel de «No molesten, por favor».




(Relato seleccionado en el I Concurso de Relatos Hotel Montreal).

lunes, 16 de enero de 2017

LA FUGA

 
 Para implorarle que vuelva a casa recurren a mensajes en las emisoras de radio, avisos en los periódicos y hasta pasquines en las farolas. «Los tres te necesitamos», «si no vienes no podremos seguir viviendo» o «vuelve, dependemos de tí», son algunas de sus llamadas desesperadas. El tiempo pasa sin respuesta, la vida se les hace cada vez más insoportable, el goteo se ha convertido en un flujo continuo que rebasa ya el rodapié y ese maldito fontanero sigue sin dar señales de vida.



(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Para implorarle que vuelva a casa).

martes, 10 de enero de 2017

SIN MEDIDA

CINCO MINUTOS CON MARIO

¿Es que no tuviste bastante? ¿No fue suficiente cómo te pusiste la camisa y el traje nuevo? Ya veremos qué pueden hacer en la tintorería. ¿Y el reloj de cuarzo que te regalé en la pedida? Seguro que ya no tiene arreglo. Con lo bien que había resultado la boda. Y todo por el bocazas de mi primo. Y por algo que pasó hace tiempo. Casi un mes, ya ves. Pero bueno, ya que habías decidido saltar desde el ático ¿tenías que hacerlo sobre el capó del deportivo que nos regaló papá?



CUENTAS APARTE

–¿Es que no tuviste bastante? –le dijo El Pecas, ya en el calabozo– ¿no fue suficiente con el millón en billetes, los veinte mil en monedas, las carteras y relojes de clientes y empleados y los anillos y pulseras de las dos señoras? ¿Tuviste también que sacar treinta euros del cajero con tu tarjeta?



INSENSIBLES

¿Es que no tuviste bastante con el cianuro? ¿Tuviste, además, que darte un tiro en la sien y ponerme perdida la alfombra?






(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER).

domingo, 8 de enero de 2017

PLURIEMPLEOS


 Por su actividad, recibía paquetes con frecuencia y el repartidor, en la entrega, siempre le dejaba manchas entre los dedos. De harina si era por la mañana, aunque a veces de canela. En los repartos de la tarde, la mancha podía ser de aceite de motor, de líquido de frenos o de grasa lubricante. Sin embargo, en la distribución de la noche, el oscuro rodal, indefectiblemente, era de sangre.




(Relato mencionado en el IV Concurso Realidad Ilusoria del blog de Miguel Ángel van Page).

martes, 3 de enero de 2017

DESDE UNA TRAVIESA

JUEGOS

Desde una viga del techo del desván, llega el susurro áspero y cadencioso de su crujir; sin embargo, a Javito, que subió a jugar, hace rato que no se le oye.


REALITIES

Desde una viga del techo registro, desde hace dos años, todo lo que ocurre en el loft. Imagen y sonido. Todo. Diálogos, arrumacos, disputas por el mando de la tele, visitas de amigos, de uno o de otra, trapicheos… Ya dispongo de material suficiente para montar una serie de éxito. Tendrán que aceptar una compensación económica razonable y, por supuesto, dar por terminada su relación. Qué lástima, ahora que acaban de tener un bebé.


AGUDEZA

Desde una viga del techo que le atraviesa el ojo izquierdo, es capaz de distinguir en el derecho de aquel desconocido, a unos treinta metros, una brizna de paja que, piensa, le desmerece.




(Relatos pesentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Desde una viga del techo).

viernes, 30 de diciembre de 2016

REBELDES CON CAUSA


 A todos nos ha ocurrido. Sin embargo, nunca se habla de ello ni se conoce denuncia al respecto. Pero el hecho es ¿dónde diantre se meten los calcetines que misteriosamente desaparecen después de haberlos echado a lavar?

  Al descubrir la ausencia, se suele mirar en el fondo de la lavadora. Revisión infructuosa. Luego, se rastrea el trayecto entre la máquina y el cesto de la ropa sucia, quizás se cayó durante el traslado. Comprobación inútil. Después, se ojea la canasta de mimbre por si alguna hebra los hubiera retenido. Tampoco nada. Finalmente, se guarda al sobreviviente en espera de que pueda aparecer su pareja. No hay noticias de que ocurriera jamás.

   Un equipo de científicos y parasicólogos ya está investigando el caso. Han descubierto que el fenómeno, curiosamente, no se produce en zonas pobres de Asia y África y que estas prendas presentan gran sensibilidad a la alienación, por lo que solo ejemplares con complejo de Narciso son inmunes al ansia de escapar. Se supone que emigran en busca de compartir su vida con compañeros de distintos colores, diseños y texturas con los que desarrollar su propia personalidad.

   La resolución de este enigma que atribula a la humanidad está próxima.



(Relato mencionado en el concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: Inmigración).

lunes, 26 de diciembre de 2016

AUTOPISTAS VACÍAS

  

  
 El camión que entró por despiste en la autopista quedó atrapado en las telarañas del primer túnel.

(Relato ganador en el blog Cuenta 140, de El Cultural. Tema: Autopistas vacías. Relatos con un máximo de 140 caracteres. El juez único dijo:
"La clave de este relato está en una imagen de tal contundencia ilustrativa que atrapa como la misma telaraña en la que desemboca el malhadado camión protagonista. El autor ha tomado el tema de la semana y ha optado por lo descriptivo para narrar un escenario apocalíptico y un despiste mortal, proponiendo un mundo donde las telarañas son el resultado del abandono y a la vez una desgracia en la que caen los conductores despistados. Podemos imaginar gigantescos arácnidos como tétricos guardianes de la desolación y voraces devoradores de quienes pierden el rumbo para caer en su trampa. El cuentín, aquí, actúa como una flecha. Con un solo movimiento da en la diana de proponernos un escenario fascinante con una narración directa y veloz. 

Enhorabuena, Rafa Olivares, por el premio."

miércoles, 21 de diciembre de 2016

TE QUIERE, MAMÁ

CARMINA
Te quiere, mamá, más que a ninguno de los cinco, incluidas las mellizas. Por eso tienes que ser tú quien se lo diga, no podemos permitir que se entere de cualquier manera. Hay que evitarle el bochorno ante todos los vecinos y la preocupación de cómo atender el gasto. Tiene que saber cuanto antes que hoy es veintiuno.



ANIVERSARIO
«Te quiere, mamá» termina, como siempre, la carta con matasellos de la estafeta de Manhattan y con su inconfundible y elegante letra que me entrega el cartero, indefectiblemente, cada once de septiembre desde el año del impacto de su vuelo.



SIN PAPELES
–Te quiere, mamá, como si fueras su madre –le dice Javito en tono entre suplicante y convincente–, es limpio, ordenado, obediente y me ayuda en los deberes. Podría dormir en el jardín y por su alimentación no tendrías que preocuparte, se nutre de moléculas aéreas invisibles. Pero de momento no podríamos adoptarlo porque se dejó la documentación en Ganímedes. 



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Te quiere, mamá).

lunes, 19 de diciembre de 2016

PUBLICIDAD ENGAÑOSA

   Pensaba que sería el cartero y, al abrir la puerta, Patricia se encontró con la sorpresa de ver a su marido Eduardo, algo serio y desmejorado, con una nota en la mano que extendía ante sus ojos. De inmediato reconoció la letra de Marga, su mejor amiga, que empezaba pidiendo perdón. Y seguía: tus comentarios siempre positivos y optimistas sobre Edu me confundieron, llegando a idealizarle y a ilusionarme. Ojalá no me guardes rencor por devolvértelo dos meses después. Verás que está tal cual me lo llevé. No tienes por qué preocuparte, te prometo que no comentaré nada a nadie.



(Relato finalista en el programa Wonderland, de Radio 4).

martes, 13 de diciembre de 2016

MUERTES UNISEX

ÚLTIMA SINGLADURA

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, se mece de nuevo en la cubierta de una barca que surca aguas, esta vez seguras, hacia un destino, ahora sí, acogedor. A los remos, atareado y sin embargo puntual, Caronte conoce bien el rumbo.


RACHA

El otro, hombre o mujer, siempre muerto. Después de seis meses, a tres sesiones diarias, ya sobrepasan el medio millar. Estos períodos de gracia hay que aprovecharlos, ya vendrán los tiempos malos. Lo mejor es que nunca faltan aspirantes. Todos con la ilusión de ganar una fortuna fácil a mi costa. Y con el deseo imposible, en mi actual estado de gracia, de no encontrarse con el único huésped del veleidoso tambor ruso.



CHECK LIST

El otro, hombre o mujer, siempre muerto, inerte, en el féretro, cumplía todos los requisitos. Se había diplomado en Arte Dramático con buenas calificaciones, vocalizaba perfectamente, sin dejes ni sonsonetes, hablaba idiomas, sabía cantar y bailar y tenía experiencia en otro tipo de actuaciones y representaciones. Además gozaba de excelente resistencia física. Era pues, la persona idónea para permanecer cinco horas en el escenario en el personaje de Mario. En la lista de habilidades y conocimientos no ponía nada sobre ronquidos.






(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: El otro, hombre o mujer, siempre muerto).

lunes, 5 de diciembre de 2016

DE BOCADOS Y PINCELES

DONDE LAS DAN

De un certero bocado, le arrebató el pincel con el que trataba, ahora amablemente, de disimularle los moratones de la noche anterior. Probablemente los últimos, porque con la escobilla se llevó también media mano.



ARTE COMERCIAL

De un certero bocado, le arrebató el pincel de mango de hueso de ternera y cerdas naturales –2’10 euros en oferta–, cuando solo había trazado una raya disforme que no llegaría a cinco céntimos de pintura al óleo. En total, con el lienzo y el bastidor ya montado, en ningún caso pasaría de 30 euros. Por eso, no pudo evitar una mirada de gratitud al caniche cuando, en la subasta, la obra superó el millón. 



ANTECEDENTES

De un certero bocado, le arrebató el pincel antes de que se durmiera. Después, el dinosaurio, aguardó expectante a que despertara.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: De un certero bocado, le arrebató el pincel).

domingo, 27 de noviembre de 2016

MÁS ALLÁ DE LAS RECETAS

Me insiste en que arroje sus cenizas al mar. Creo que quiere evidenciar que es más previsor que mi anterior marido, que solo pidió la incineración, sin preocuparse por el destino de las pavesas. Pero no sé, porque siempre que lo dice mira con aprensión la salsa bechamel al roquefort.



(Relato finalista en el concurso del blog Cincuenta Palabras).

martes, 22 de noviembre de 2016

NO ERA EL MAR

ATREZO

No era el mar pero se le parecía mucho. Con sus olas, su espuma blanca, sus barcos, sus peces, su Neptuno… Solo aquel par de sirenas sobre las rocas no terminaba de gustarle al Director. Claro, él las había imaginado con rizado pelo rubio, pechos turgentes y larga cola de escamas plateadas; a cambio, esas luces anaranjadas e intermitentes y ese sonsonete de ambulancia no acababan de convencerle.


ACTOS REFLEJOS

No era el mar pero se le parecía. Exhausto, sucio y sudoroso, el aventurero se encontró, en medio del desierto, con una refrescante playa tropical de aguas cristalinas, verde vegetación y apetitosos frutos. De inmediato, sus neuronas expulsaron la palabra espejismo del cerebro y su vida experimentó un sensible cambio a mejor.


ENTRE NUBES Y OLAS

No era el mar pero se le parecía. Se puede decir que aquello no llegaba a tormenta pero el balanceo ondulante era contínuo. Una ballena gris no dejaba de seguir mi estela y, cuando alcanzaba la cumbre de cada ola, podía ver por babor a la morsa con una bola sobre el hocico. Cuando el buque hizo sonar la sirena tres veces todo se paralizó y mamá me estaba esperando, con una nube de azúcar en la mano, al pie del tiovivo.




(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: No era el mar pero se le parecía).


martes, 15 de noviembre de 2016

ESPERANDO EL PERDÓN

TRAVESURAS

–Espero que puedas perdonarme, papá –dijo el pequeño Barron, algo ruborizado, acercándose a la mesa en la que seis teléfonos empezaban a tronar al unísono, al tiempo que el Secretario de Estado, con el rostro desencajado, irrumpía sin llamar en el despacho oval–, he pulsado sin querer el botón rojo de ese maletín negro.



ATADURAS

–Espero que puedas perdonarme que tomara tus ropas de trabajo para mi disfraz de carnaval, también que me bebiera el vino y cogiera las monedas de la colecta. En cualquier caso, además de mi hermano, eres mi confesor y no te queda más remedio.



PRISAS

Espero que puedas perdonarme antes de que te haga efecto el zumo.




(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Espero que puedas perdonarme).


viernes, 11 de noviembre de 2016

DESEO CUMPLIDO

   
Me lo había repetido muchas veces, como si temiera que lo fuera a olvidar. Incluso dedicó sus últimas palabras a recordármelo una vez más. Siempre quiso ser incinerado y que sus cenizas terminaran en el mar. Durante el velatorio mi voluntad estaba confusa. Desprecios, humillaciones y agravios parpadeaban por mi mente como las luces de una feria desde un carrusel. Y me hacían dudar. Finalmente, en deferencia a los muchos años de resignación, decidí atender su deseo; después de todo nunca he sido rencorosa. A la vuelta del tanatorio, aboqué la urna en el inodoro y tiré de la cadena.







(Relato finalista en el concurso Wonderland de Radio 4).

martes, 8 de noviembre de 2016

MIRANDO AL CIELO

FUSIÓN A NEGRO

Sigo observando mi trocito de cielo, más pequeño a cada palada de tierra.



EXTRAESCOLARES

Sigo observando mi trocito de cielo en el firmamento después de resolver el asunto del orden y los turnos de uso del telescopio. En el hall del observatorio, el científico, el profesor y mis veintidós compañeros reposan inertes.



PERSPECTIVA

Sigo observando mi trocito de cielo ante el que a veces pasa un pájaro, un globo, una nube o un avión. Cuando ocurre, me entristece verlos prisioneros tras esos barrotes de acero paralelos.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Sigo observando mi trocito de cielo. "Fusión a Negro" finalista semanal entre 1345 relatos).


domingo, 6 de noviembre de 2016

TENSIÓN EN LA CALLE

   Las principales avenidas estaban a rebosar. En las últimas horas de la tarde, ya anocheciendo, familias enteras deambulaban por aceras enmoquetadas de rojo ante comercios engalanados con luces, abetos y espumillón, realizando las compras propias de cada diciembre. Las músicas navideñas de unos locales pugnaban con las de otros por hacerse notar. En las esquinas, numerosos Papás Noel tañían sus campanillas y repartían globos y golosinas entre los más pequeños. A la hora exacta, todas las luces se apagaron, cesó cualquier sonido y hasta los Santa Claus guardaron sus instrumentos. Un estridente silencio se adueñó del ambiente. Dos potentes focos hicieron converger sus haces de luz sobre Giacomo Pochetino que, a ciento cincuenta metros del suelo, en una azotea, se disponía a cruzar entre dos edificios por un cable de acero, subido a un monociclo y con una barra metálica entre las manos. La gente, absorta, mantenía la respiración con el corazón sobrecogido. Giacomo, después de saludar, se puso en movimiento lentamente gestionando el equilibrio en función de las cambiantes pautas de un leve balanceo. Al llegar justo a la mitad, el volatinero se iluminó como un árbol de Navidad, empezó a chisporrotear y liberó una cascada de partículas refulgentes. Desde allá abajo, el público, arremolinado en calles y plazas, aplaudía y vitoreaba entusiasmado. Muy pocos se dieron cuenta de que un extremo de la barra acababa de rozar una línea de alta tensión. 



(Relato finalista en el concurso DoReMicros, de Me Suenan tu Letras, del mes de Octubre. Tema: titiriteros).


miércoles, 2 de noviembre de 2016

ABSTRACCIÓN

 
 Cuando alguien logra encender el candil, entre su oscilante luz, consigue distinguir en el rostro de Antón dos surcos de lágrimas con ribetes de hollín; el mismo tizne que pespuntea también las arrugas en la frente, cara y manos de Domingo. Con el ciego frontal aún en la cabeza, Efrén dormita abrazado al bidón común de agua menguante. Las sombras de los otros doce compañeros, engurruñados, se difuminan entre oscuras rocas y penumbras. Tras dos semanas sin contacto con el exterior, Eladio, cerrando los ojos, se ve de nuevo bajo un sol deslumbrante, mientras su cuerpo se balancea suavemente, al ritmo de las olas, en mitad del océano.




(Relato finalista en el concurso DoReMicros, de Me Suenan tus Letras, del mes de Septiembre. Tema: Apagón).

sábado, 29 de octubre de 2016

SUCESOS INEXPLICABLES

   «Del resultado del análisis ocular se desprende que doña Angustias Pamblanco presenta, en el interior de la laringe y muy cerca de la glotis, un revuelto de sílabas, interjecciones y símbolos asociados a un considerable exabrupto, que ha hecho masa, obturando la salida de aire y provocando su defunción por asfixia», relata en su informe el forense. Por su parte, el inspector se limita a redactar que el marido, único testigo del suceso y todavía en paños menores, no sabe explicar las causas del repentino fallecimiento. A su lado, un dogo alemán en ropa interior femenina, observa indiferente la escena.



(Relato ganador semanal y accésit trimestral en el Concurso Wonderland, de Radio4).

martes, 25 de octubre de 2016

AL OTRO LADO DE LA VENTANA

MERCADO DE INVIERNO

Al otro lado de la ventana ningún movimiento. Después de quince días de discreta pero continua vigilancia, no había ningún indicio de vida en aquella casa. Mucho menos del hombre más buscado desde la muerte de Bin Laden. Sin duda la información del confidente no era fiable. Tampoco las palabras en aquél azulejo, a la entrada, podían considerarse como una pista sólida. El teniente leyó una vez más: Aquí vive uno del Atléti.



LÍNEA 6

Al otro lado de la ventana, afuera, nada de nada. La más absoluta oscuridad a cualquier hora del día o de la noche. Eso sí, desde bien temprano y hasta bien entrada la noche, cada cuatro minutos, un torbellino estruendoso, que debe de ser lo más parecido a un ataque de artillería, agita toda la casa en lo que dura un avemaría. Tendría que habernos escamado un alquiler tan barato y ese anuncio de vivienda sótano entre Argüelles y Moncloa.




(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Al otro lado de la ventana).

sábado, 22 de octubre de 2016

FUERA DE CATÁLOGO



Tres meses después de naufragar, con apenas agua y comida, frente a aquella isla desierta, habían conseguido capturar más de cien monstruos de Pokémon, además de otro, que no sabían clasificar. Grande, indiferente, de mirada melancólica, pequeños cuernos, cola nerviosa y ubres a reventar. No sabían qué hacer con él.



(Relato presentado al concurso del blog Cincuenta Palabras).

martes, 18 de octubre de 2016

CORTINAS EN LLAMAS

HARTAZGO

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina -aún nadie sabe cómo- nos encontrábamos todos en casa. A la abuela le dio una crisis de ansiedad, el abuelo cogió a mis hermanos y los sacó a la calle y papá se ocupó de poner a salvo varios enseres antes de que llegaran los bomberos. Mamá parecía la más serena y observaba las llamas impasible. Hacía tiempo que decía que estaba harta de ese horrible estampado de frutas.



AMIGOS EXCLUSIVOS

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina, antes de arder todo el edificio y después todo el barrio, no estábamos nadie en casa. Quizás Carlitos pero, como de costumbre, nadie le vio ni le oyó. Él es muy divertido aunque un poco manazas. Me costó tres días enseñarle a encender el mechero de papá mientras alrededor todos se reían pensando que hablaba solo. Ahora, los del seguro no dejan de preguntarme por él.



SUCESOS MEMORABLES

Cuando se prendieron las cortinas de la cocina mientras ensayaba malabares con antorchas, antes de sus prácticas con la lira, no imaginaba que aquel verano del 64 quedaría por siempre unido a la ciudad de Roma.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Cuando se prendieron las cortinas de la cocina).

jueves, 13 de octubre de 2016

DOMINGOS AMARGOS

CAMBIOS
Poco antes de que los domingos fueran amargos salíamos de excursión todos los fines de semana. Las cuatro parejas. Nunca faltaba nadie. Con nuestros cascos, nuestras risas, nuestras chupas de cuero, nuestras banderas confederales, nuestros pañuelos piratas, nuestros cánticos… Después de aquel día ya nada fue igual. Ahora Jessi no está y ya solo Ricky sigue sobre dos ruedas… paralelas.

NOSTALGIA
Poco antes de que los domingos fueran amargos era muy distinto. Había ilusión, alegría, entusiasmo, goce, éxtasis… Todo acabó cuando Messi decidió colgar las botas.


PENITENCIA
Poco antes de que los domingos fueran amargos llevaba una vida rutinaria. Maitines, las clases de la mañana, el rosario de las tardes, alguna extremaunción, la catequesis y las oraciones de la noche. Aquel chavalito rubio empezó a cambiarlo todo.


PRÓXIMO MILENIO

Poco antes de que los domingos fueran amargos, ásperos, fríos y tristes, los recuerdo dulces, suaves, cálidos y alegres. Los niños volaban cometas, se podía oír música, se veían estrellas, en los mares había peces y en los campos mariposas. Lo único que sigue igual es la vieja discusión: el cambio climático. Sin datos, porque todos los medidores atmosféricos reventaron hace tiempo.




(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Poco antes de que los domingos fueran amargos).

martes, 4 de octubre de 2016

MUJER DIEZ CON ATENUANTES


—Pues mira, Tomasa, te cuento; esa madrugá, como toas, me levanté al canto de los gallos. Prendí la leña del horno que había dispuesto la noche de antes, amasé la harina y la puse a cocer. Luego le eché hierba fresca a los conejos y alpiste a las gallinas antes de recoger los huevos de la puesta. Ordeñé las vacas y saqué al camino las cántaras pa cuando pasaría el furgón de la lechera. Marché al prao con las cabras pa que pastasen mientras daba riego al bancal de hortalizas, podaba los almendros, recogía los frutos que apuntaban a madurar y segaba los cereales del sembrao. De vuelta a la casa, ya atardeciendo, iba a rastrillar la maleza del patio cuando mi Manolo, que se acababa de levantar, me pidió que le rascara el espinazo. Con diez años ya de casados me venturaba lo que vendría de seguido, y que aluego después enfilaría pa la taberna a echar la partía de toas las noches. Si le pasé por el lomo el rastrillo fue porque lo tenía a mano y maliciaba que procuraría mayor alivio. ¡Y vaya si procuró! Solo por eso me dieron este descanso. Tres años y un día.



(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: Mujer rural).

jueves, 29 de septiembre de 2016

AQUÍ NO HAY QUIEN VIVA

El abogado de Don Silvino Cifuentes, vecino del cuarto centro derecha, admitió ante el Tribunal la autoría de su representado en los cargos que se le atribuían: quema de la carpeta de actas de la Junta de propietarios, intento de asfixia al Administrador mediante la introducción en la boca de una toalla de baño de rizo americano y tentativa de degüello, a la altura de la nuez, del Presidente. En su exposición de conclusiones calificó los hechos de «incidentes habituales en las reuniones de comunidad» y esgrimió la atenuante de haber ocurrido tras la vigésimo quinta votación, sin acuerdo, sobre el cambio de llaves de la portería.





(Relato presentado al concurso Microrrelatos Abogados. Palabras obligatorias: nuez, incidente, carpeta, llave y toalla. Tema: abogados).

martes, 27 de septiembre de 2016

DITS ENFARINATS

EN IDOMENI

Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete de panecillos para su distribución. Pero no le importaba; después del reparto se los lamía con fruición. Era su comida principal del día.



FAVORES EXPRESS

Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete de diez quilos de panecillos típicos al salir del aeropuerto. De inmediato, la inhalaba de las manos con fruición. Ahora pienso que quizás no era harina. Ni panecillos.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Y le manchaba los dedos de harina al entregarle el paquete).

martes, 20 de septiembre de 2016

DE LÁPICES

MONOPARENTAL 1950

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba en la piel era de punta de grafito. Por eso, a media tarde, ya solo quedaba una mancha borrosa que el niño, rubio y de ojos claros, contemplaba decepcionado. Ya no se parecía a la cifra indeleble en el antebrazo de su madre.


SEÑALES

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba amorosamente en la servilleta de papel que le ponía con el desayuno, agotó su mina de grafito. Fue entonces cuando él, ruborizado, levantó la vista y, dirigiéndole la palabra por primera vez, le preguntó: ¿Ya no utilizáis la marca esa de servilletas con el corazón y la flecha?


REACCIONES

El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba en el espejo del baño antes de marcharse era de carmín. Cuando el amante de turno, al levantarse, lo veía, si era aprensivo se iba al hospital, si creyente a una iglesia, pero si era ordenado se ponía rápidamente a redactar el testamento.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: El lápiz con el que ella, cada mañana, se lo dibujaba).

viernes, 16 de septiembre de 2016

ABSTRACCIÓN

Cuando alguien logra encender el candil, entre su oscilante luz, consigue distinguir en el rostro de Antón dos surcos de lágrimas con ribetes de hollín; el mismo tizne que pespuntea también las arrugas en la frente, cara y manos de Domingo. Con el ciego frontal aún en la cabeza, Efrén dormita abrazado al bidón común de agua menguante. Las sombras de los otros doce compañeros, engurruñados, se difuminan entre oscuras rocas y penumbras. Tras dos semanas sin contacto con el exterior, Eladio, cerrando los ojos, se ve de nuevo bajo un sol deslumbrante, mientras su cuerpo se balancea suavemente, al ritmo de las olas, en mitad del océano.



(Relato finalista en DoReMicros, el concurso a distancia del evento Me suenan tus letras. Tema: Apagón).

martes, 13 de septiembre de 2016

LUNARES CONOCIDOS

TUPIDOS VELOS

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Eran, sobre todo, esas pequeñas marcas, las que le permitían distinguir a sus clientas de servicios eróticos. Allí, en Islamabad.


MOTU PROPRIO

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Lo había visto anteriormente en infinidad de ocasiones, pero siempre en dibujos o fotografías que amigos o familiares le mostraban. Ahora, por primera vez, lo podía contemplar directamente con sus propios ojos. Solo tuvo que dar un paso atrás.



TODOS PARDOS

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca del sonriente y guasón cliente de esa mañana. No es que fuera parecido o idéntico, es que era el mismo de la rubia seductora de la loca noche anterior.



INASEQUIBLES

El masajista no tardó en reconocer aquel lunar bajo la nuca. Cierto que la cirugía plástica le hacía irreconocible y que incluso algo le habían hecho en las cuerdas vocales para cambiarle la voz, pero aquella marca de nacimiento resultaba más segura que el ADN. No había duda, se trataba del comercial de Pelmaphone, empeñado en que se cambiara de compañía.




(Relatos presentados a Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: El masajista no tardó en reconoce aquel lunar bajo la nuca).

lunes, 5 de septiembre de 2016

INSUMISA

Él deja flotando en el aire unos amenazantes puntos suspensivos. Espera que ella entienda, analice y valore lo que llevan implícito pero que sus labios no han mencionado. Y así es, ella comprende, medita, evalúa... y a continuación, explícitamente, le planta en la cara un punto final y pasa página.



(Relato finalista en el mes de Agosto, en el concurso del blog Cincuenta Palabras).