miércoles, 17 de enero de 2018

SIN NOTICIAS DE BURT


   Noté a Burt algo tenso, nervioso e irascible. Era previsible, llevábamos ya setenta días, los dos solos, en aquel estrecho lugar. Turnándonos para trabajar, alimentarnos y descansar. Demasiada monotonía, demasiada soledad.

—Anda, Burt, sal a dar una vuelta y que te dé un poco el aire, yo me hago cargo de todo— le dije sin opción a réplica.

    Aliviado, siguió mi consejo y salió. Pasadas diez horas empecé a preocuparme porque no había vuelto. Me asomé por si lo veía. Nada. Después de un día entero, sin noticias de Burt, y cerca ya de Ganímedes, tuve que realizar la llamada que nunca hubiera querido hacer:

—Houston, tenemos un problema.


(Relato finalista en el concurso DoReMicros de Me Suenan Tus Letras).

martes, 16 de enero de 2018

PESTAÑEOS AFIRMATIVOS


LENGUAJE DE SIGNOS


Pestañeó dos veces para decir que sí después de que ella, a su lado, lo hubiera hecho una sola vez para indicar que no. Dio igual, el sacerdote, aún en prácticas, les declaró marido y mujer.



IMPACIENCIA


Pestañeó dos veces para decir que sí tenía calor y el heredero la desconectó de la máquina.


DESPISTES

Pestañeó dos veces para decir que sí y su pelotón, con sigilo y cautela, avanzó hacia las confiadas líneas enemigas. Salvo Harry, el Tenor, que solo vio el segundo pestañeo y acometió con entusiasmo el aria de La donna e mobile.


ATARDECE QUE NO ES POCO

Pestañeó dos veces para decir que sí y, tras una pausa, una sola vez para el no. Dos, pausa, una, pausa, dos, pausa, una… Y es que, en aquel pueblo de la sierra de Albacete, a los jóvenes enamorados en tardes de paseo por las afueras, aún no les habían enseñado a diferenciar un rizoma humano de una margarita.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Pestañeó dos veces para decir que sí).

viernes, 12 de enero de 2018

TRAS LAS BAMBALINAS

 Eran tiempos difíciles. También para Harry Stevenson, actor, aunque hacía tiempo que no pisaba un escenario. Sin embargo, podía decir que trabajaba en lo suyo. Bien temprano, se levantaba, se maquillaba, se vestía de clown o de guerrero del antifaz y se iba al encuentro de su objetivo del día para acompañarle durante toda la jornada. Sí, estaba contratado por El Cobrador del Frac –que tampoco es que se caracterizara por el rigor y la puntualidad en el pago de salarios– y su labor consistía en llamar la atención por su atuendo para avergonzar y presionar al moroso a quien seguía. En sus tediosas horas repasaba sus propias deudas: tres semanas de pensión, varias copas en el bar de Tom, las notas pendientes en distintas panaderías y supermercados del barrio… Y la manutención de su ex, que parecía haber desistido de seguir reclamándole. Cuando cobraba, apenas le llegaba para renovar los créditos más perentorios.

   Hoy, mientras al lado de su señuelo, tomaba un café que dejaría a deber, Harry meditaba sobre si alguna vez podría verse en la misma situación. Se tranquilizaba pensando que iba irreconocible y que, con alguien similar al lado, nadie sabría nunca quién era quién.


(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento, inspirado en la foto de Thomas Hoepker que lo acompaña).

martes, 9 de enero de 2018

ACTIVIDADES SUBACUÁTICAS

AL PASAR LA BARCA

Bucear en el lago que había al lado de la casa se había convertido en una actividad de riesgo. No porque habitara allí ningún monstruo de leyenda ni porque sus profundidades fueran traicioneras, nada de eso, sino porque al emerger, indefectiblemente, se recibía la invitación del barquero, Caronte, de subir a bordo.



CHIQUILLADAS

Bucear en el lago que había al lado de la casa, cada mañana, era ya un hábito para Henry. Allí, en sus profundidades, se reunía con Nessie, jugaban al escondite o a perseguirse, comentaban divertidos los efectos de los últimos avistamientos y, antes de despedirse, planificaban con regocijo las próximas apariciones del terrible monstruo.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Bucear en el lago que había al lado de la casa).







miércoles, 3 de enero de 2018

SANTA LEVITACIÓN

Después de un siglo procesionando a hombros de medio centenar de costaleros, el paso de la Misericordia se vino al suelo nada más salir de la Catedral. El Hermano Mayor lo explicó: «ha sido por culpa de los enanos, eran unos veinte y ninguno tocaba con los pies el suelo».



(Relato seleccionado en el concurso de YK Complementos).

sábado, 30 de diciembre de 2017

CLASES PARTICULARES

A Vanesa la conocí en una AVE Madrid-Sevilla. Escultural, sensual y veinteañera, me zarandeó la libido cuando me dijo con cierta timidez que estaba dispuesta a aprender todo lo que le quisiera enseñar. Me propuse que antes de llegar a Ciudad Real ya conocería los clásicos: el sesenta y nueve, el misionero, el balancín…; aprovechando la cercanía, la pondría también a mirar a Cuenca. En el tramo hasta Córdoba le enseñaría otras posturas más exquisitas: el carrete, la milhoja, el candado…; y antes de llegar a Santa Justa ya habríamos probado el molde, el caracol, la sirena… Bueno, lo tuve que dejar para otro viaje; esa vez me limité a las nociones básicas de conducción en su primer día de prácticas ferroviarias.



(Relato con el que participé en el Monstruoscopio, de Esta Noche Te Cuento, sobre la lujuria y con el seudónimo de Sarcófago).

martes, 26 de diciembre de 2017

PAUSA

–Me muero por volver a mirarte a los ojos –tecleó con agilidad en su móvil.

–Y yo por probar otra vez el sabor de tus labios– contestó él de inmediato.

Entonces, ambos levantaron la vista de sus pantallas y, antes de seguir escribiéndose mensajes, se fundieron en un prolongado beso.




(Relato presentado al concurso del blog Cincuenta Palabras).

viernes, 22 de diciembre de 2017

FIESTA DEL SÁBADO NOCHE

Nunca falta ninguno de los tres a la cita. Se ha convertido ya en un rito que repiten cada noche de sábado desde hace dos años. Tony es el que toma siempre la iniciativa y, en la oscuridad, procura no confundirse. Sabe guiarse porque Lucy tiene los labios más gruesos y Jenny es más ancha de hombros. Las dos son discretas, reservadas, poco habladoras y nada celosas. Y ambas prefieren dejarse hacer. Entre ellas se llevan bien. De no ser así, no habría forma de que aceptaran participar en el habitual trío. Tony, un tanto egoísta, es quien decide cada posición y quien distribuye los roles. También, cuando ya está satisfecho, quien determina el momento de acabar la fiesta. Entonces, las deshincha y las guarda en el armario hasta el sábado siguiente. 




(Relato premiado en el II Certamen Internacional “Cuenta que te cuenta hasta 150”, con la obra del artista Juan Ramón Puñal que sirvió de inspiración y que acompaña este relato).