miércoles, 29 de enero de 2025

GUÍAS Y GUÍAS

 

Mientras la forense toma notas y el agente de la científica fotografía la escena –con especial atención a la escalera sobre el suelo–, don Ireneo Ripalda lee el prospecto que le alude:


«CUERDA DE CÁÑAMO: INSTRUCCIONES DE USO

– Extraiga el producto de su envoltorio.

– Introduzca la cabeza por la abertura de uno de los extremos.

– Sitúe el nudo corredizo a la altura de la nuca y ajuste sobre el cuello. No apriete en exceso para evitar accidentes.

– Coloque una escalera de mano bajo el punto de enganche (una viga, el soporte de una lámpara, la rama de un árbol, una farola…).

– Súbase con cuidado y ate con nudo marinero el otro extremo de la cuerda a la sujeción elegida.

– Patee con fuerza la escalera alejándola de sí.

– Trate de relajarse para obtener pronto un suave, cadencioso y elegante balanceo.

– No olvide guardar en un bolsillo este folleto para mejor instrucción del señor Juez.»


Luego, don Ireneo ordena el levantamiento del occiso, dirigiéndose a su oficina a redactar el auto de archivo de la causa. Por el camino, no puede evitar cierto sentimiento de frustración al recordar la estantería de esa multinacional sueca que lleva cinco días sin conseguir montar.




(Relato presentado a concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: Escaleras).

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