Las olas apenas los balancean, felices, en sus colchonetas hinchables. Luego, con el tsunami, ya será otra cosa.
BALONES DE PLAYA
Las olas apenas los balancean cerca de la orilla mientras el náufrago, decepcionado y con la piel quemada, observa la avioneta nívea, una vez cumplida su tarea, perderse en el horizonte.
SINTONÍA
Las olas apenas los balancean, inertes y boca abajo, cerca de la orilla. Otros, colgados de las altas palmeras, también se mecen al viento con la misma cadencia.
DEL GONG AL HOMMM
Las olas apenas los balancean, aunque se encuentra en el momento de relajación, al final de la sesión matutina de yoga. Cuando suena el gong, empiezan a salir de su letargo, se desentumecen lentamente, emiten un hommm prolongado y retornan a los hábitos diarios que, por naturaleza, les corresponden como hipopótamos.
(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Las olas apenas los balancean).
