miércoles, 25 de junio de 2014

QUERER DOS MUJERES A LA VEZ


     Luego, si se fijan, acaban arrancando esa hilacha de su pantalón. A continuación, una como esposa y la otra como amante, hermanas y celosas, lo miran inquisitorias y empieza el interrogatorio de cada noche. Que si dónde has estado todo el día, que si de quién es el hilo, que si por qué nos mientes, que si cuándo ha sido, que si tenía más pecho que nosotras, que si luego dirás que estás cansado... Eutimio, enamorado de las gemelas, aguanta y se resigna; y ni siquiera esgrime como defensa su condición de sastre a doble turno.




(Relato presentado a Concurso Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio obligada: Luego, si se fijan, acaban arrancando esa hilacha de su pantalón).