jueves, 5 de junio de 2014

RESCATES INOPORTUNOS

ESPACIO DE CÁLCULO
   Mucho me temo que vienen a rescatarme después de tres meses sin control. Lástima. Dos vueltas más en órbita y habría resuelto el puto sudoku este.


...Y HASTA QUE LA MUERTE NOS SEPARE
    Mucho me temo que vienen a rescatarme, pero no te preocupes. Me reconstruirán la oreja, guardaré el resto del dinero y, cuando salgas de la cárcel, nos iremos de luna de miel a Estocolmo.



LA PROTECCIÓN DE RAMSÉS
— Mucho me temo que vienen a rescatarme.
— ¡Qué lástima, con lo bien que lo estaba pasando de charla con usted!.
— Muchas gracias Doña Gertru; para mí también ha sido muy agradable conocerla y conversar tantas horas. Sus madalenas estaban deliciosas, y arrimar la tele a la ventana para que pudiera ver el partido, todo un detallazo, pero ya ve, se ha hecho de noche, empieza a refrescar y mañana a las ocho tengo que estar otra vez allí arriba dándole al cristasol.

— Bueno, pues vuelva a colocarse bien el Ramsés ese, no vaya a matarse, que treinta pisos son muchos.
— El arnés, Doña Gertru, el arnés.


(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio obligada: Mucho me temo que vienen a rescatarme).