domingo, 22 de junio de 2014

TRABAJOS PELIGROSOS

    Disfruto sólo con verla. Me contagia su sonrisa. Su mirada me relaja los músculos. La dulzura de su voz me embelesa y me cautiva la gracia de sus andares, pero si algo hay en ella que me satura de dicha, es pensar en su ropa interior comestible. La que le vendo cada viernes.



(Relato seleccionado en el Concurso de Microrrelatos "Soy Feliz con ..." de Letras con Arte).