miércoles, 4 de diciembre de 2013

COMPAÑÍA FIABLE

     Se entrenaba intensamente para pasar por muerto mientras Nuria, su pareja, formalizaba el seguro millonario embaucando a aquel agente al que había seducido. Él conseguía relajar sus músculos, inmovilizar sus articulaciones y aislar su mente de cualquier estímulo exterior. Con la  fuerza mental llegó a bloquear indefinidamente sístoles y diástoles, logrando así el control total de su cuerpo. Al quinto día, tal y como había programado, empezó a reactivar sus constantes vitales y a salir del voluntario letargo. Pero comprobó que seguía en el féretro, no en el apartado chalet que habían alquilado y al que Nuria debía de haberle llevado al cuarto día.  De pronto recordó con horror aquellas palabras del agente:  "Ya verás Nuria, con mi Compañía nunca tendrás problemas".



(Relato finalista en el IV Certamen de Relatos Fantasti'cs 2013)