martes, 9 de febrero de 2016

BUENA VIDA

TEMPUS FUGIT ERGO CARPE DIEM

     Vivir a lo grande de los bienes gananciales es lo que toca ahora. Cuando una ha estado a punto de perderlo todo es cuando empieza a valorar lo que tiene. Es momento de paseos románticos a caballo por la finca de Gredos, de tomar el sol desnudos, en la cubierta del yate, de acariciarnos a la luz del fuego del hogar, en el refugio de los Alpes, mientras me llamas «mi amiga, mi confidente, mi amor» y yo a ti «su señoría». Tenemos solo veinte años y un día hasta que mi Rocco regrese a sus posesiones y tú te reincorpores a la magistratura.



CAPITULACIONES

    «Vivir a lo grande de los bienes gananciales», le planteó al longevo profesor su joven y animosa esposa. No contestó enseguida el titular del sillón «ñ» minúscula, abstraído como estaba en encontrar la mejor acepción para el nuevo vocablo que propondría en la próxima sesión de la Academia: perdenciales.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Vivir a lo grande de los bienes gananciales).