lunes, 22 de junio de 2015

PRUEBAS CON GASEOSA



     Aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado, mostraba su ansiedad por escapar. En unos segundos, con el haz concentrado en su oscuro abdomen, un hilillo de humo precedió a la llamarada que lo redujo, enseguida, a una bola de ceniza. No tenía por qué no funcionar con el abuelo, luego, a la hora de la siesta.




(Relato seleccionado para la final semanal del concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Aquel ser diminuto que golpeaba la lente desde el otro lado).