viernes, 12 de junio de 2015

INTANGIBLES

     La tarde le había ido bien entre contenedores. En las prácticas para obtener la diplomatura y poder ejercer la actividad, había encontrado diversos bártulos que se disponía a inventariar para el proyecto fin de carrera. Entonces, el teléfono de baquelita sin cables emitió un riiiing no escuchado desde hacía varias décadas.


—¿Eres tú? -dijo al otro lado de la línea una voz desconocida.

—Sí..., ¿cómo me localizó? -alcanzó a preguntar Diógenes sorprendido.

—Preguntando al once ocho ochenta y ocho; te llamo porque... -un pitido intermitente reemplazó a la voz. Le resultó tan peculiar que decidió incluirlo también en el inventario.




(Relato presentado al concurso Calendario 2016, de la Internacional Microcuentista. Inspiración en la foto propuesta).