martes, 9 de diciembre de 2014

TE QUIERO CIEN VECES


DECISIÓN

   Había escrito cien veces: te quiero. Y ciento una: te odio. Aleatoriamente y sin llevar la cuenta. Después hizo recuento, tiró la rosa, tomó el machete y fue a buscarla. 

TEKHI HERÒ

    Había escrito cien veces: te quiero. Y todas de forma incorrecta. Con k, sin u, con tildes, con diéresis, con circunflejos, con intercaladas... Sin embargo, ella le entendió todas las veces y le correspondió con cien besos. Estos sí, perfectos, impecables, respetando todas las normas y reglas de la lengua.


CHIQUILLADAS

    Había escrito cien veces: te quiero Fran, y nunca más te mandaré a paseo. En la pizarra, con letra clara y grande. Fuera, entre las nieblas que reposaban en los bosques del acantilado, las brigadas seguían buscándole.


AMORES MARGINALES

    Había escrito cien veces: te quiero. En el margen de cada una de las cien apasionadas cartas de aquel amante desconocido, que venía recibiendo mes tras mes, desde hacía tiempo. Se acordaba bien, desde que ingresó en el convento.




(Propuestas al concurso Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio obligada: Había escrito cien veces: te quiero).