sábado, 13 de diciembre de 2014

SIN NOTICIAS DE BURT



    Noté a Burt algo tenso, nervioso e irascible. Era previsible, llevábamos ya setenta días, los dos solos, en aquel estrecho lugar. Turnándonos para trabajar, alimentarnos y descansar. Demasiada monotonía, demasiada soledad.

—Anda, Burt, sal a darte una vuelta y que te dé un poco el aire —le dije sin opción a réplica.

     Aliviado y sorprendido siguió mi consejo y salió. Pasadas diez horas empecé a preocuparme porque no había vuelto. Me asomé por si lo veía. Nada. Después de un día entero, sin noticias de Burt, tuve que realizar la llamada que nunca hubiera querido hacer:


—Houston, tenemos un problema.



(Relato finalista en el concurso Wonderland de Radio 4)