jueves, 25 de diciembre de 2014

CASI BIEN

     Siempre tan atenta, me lo había preparado con esmero como a mí me gusta: descafeinado, largo, con poca leche, dos de azúcar, bautizado en ron, un grano de café tostado, una rodajita de limón y muy caliente. Pero olvidé decirle en taza y me lo echó por encima del traje.



(Relato finalista en el concurso de la web Cincuenta Palabras).