sábado, 26 de marzo de 2016

NUÑO EL OSADO

 
  No era la prudencia cualidad principal de Nuño, el palafrenero. Sin embargo, el rey, quizá por su buen hacer con las cabalgaduras, le consentía osadías que a otros les hubieran costado la vida. Hasta el día en que un soez comentario, acompañado de salaz mirada, molestó, y mucho, a la joven princesa.

    Cumplió condena de siete días de ayuno, en las mazmorras del castillo. Pero al salir, no aparentaba la merma física supuesta por cualquiera, así que enseguida se unió, sin mucha convicción, a siervos, cortesanos y soldados, en la búsqueda del gatito de la princesa. Llevaba una semana desaparecido.




(Relato clasificado en tercer lugar en el I Concurso Expressando de San Vicente de la Barquera. Tema: ambientado en el castillo de San Vicente y con la aparición de un gato).