lunes, 12 de enero de 2015

FÉRETROS CERRADOS


ANSIEDAD

     Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. No podía soportar tanta lágrima fingida ni tanto lamento hipócrita. Creo que me merecía ya descansar en paz.


GENIO Y FIGURA

    Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. Las exequias estaban a punto de empezar, todas las autoridades habían llegado, los del coro ocupaban sus puestos, el carruaje de caballos –de gala y con penachos–, esperaba a la puerta, la multitud, por los alrededores, se disputaba balcones y farolas, el velo y el negro resaltaban mis facciones y mi figura, pero él, como siempre y sin ninguna consideración, amenazaba con arruinar su funeral con ese inoportuno ataque de hipo.


PETICIONES RAZONABLES

     Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd. Resultaban ya cansinas sus súplicas de una segunda opinión.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena de la SER. Frase de inicio obligada: Inmediatamente pedí que cerraran la tapa del ataúd).