jueves, 13 de noviembre de 2014

LOCURAS DE AMOR (La verdadera historia del Titanic)


   El primer oficial, William Murdoch, la observa embarcar en Southamptom por la escalerilla de estribor que conduce a la cubierta B, de primera clase. Enseguida queda prendado de su porte, de su elegancia y de sus gestos suaves y femeninos. No tarda en averiguar que se llama Helen Caldwell, que viaja sola y que se aloja en el camarote 115.

   Durante los primeros días de navegación, William aprovecha sus horas libres de servicio para buscarla por el salón de lectura, la cafetería o la cubierta de paseo, y entablar conversación con ella; se ofrece a mostrarle el puente de mando y la cámara de oficiales. Helen se siente cortejada y se muestra complacida e ilusionada.

   Hacia la media noche del cuarto día de navegación, Murdoch está de guardia en el puente de mando y, desatendiendo las órdenes del capitán Edward J. Smith, cambia el rumbo y sale a la cubierta exterior provisto de cincel y maza.

   Tras largos minutos de pánico y horror, el Titanic desaparece bajo las aguas. Helen, agarrada a un madero flotante, aún puede ver, en lo alto del iceberg, su nombre y el de William en un gran corazón perfectamente esculpido en el hielo.



(Relato publicado fuera de concurso en Esta Noche Te Cuento. Tema: la habitación 115 del Titanic).