miércoles, 12 de febrero de 2014

GASTROARTE

   Había brotado, en medio del huerto, un imponente piano de cola que, con un saxo de la última varea y un contrabajo de invernadero, compuso los entrantes de la casa. De primer plato bodegón en su óleo, y sonetos a la endecasílaba de segundo. Todo ello regado con un Lago de los Cisnes, denominación de origen Nureyev. De postre discóbolo al mármol de Carrara. Después, infusiones de acueductos romanos y licores de fotogramas de películas mudas.


   Tan exclusivo menú se pudo saborear en aquel espacio decorado en sus paredes con frutas, hortalizas, verduras, salazones y otros productos ornamentales naturales.



(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena de la SER. Frase obligada de inicio: Había brotado, en medio del hurto, un imponente piano de cola).