viernes, 22 de enero de 2016

EL POZO DE LA ABUNDANCIA

     
   Perdió la noción del tiempo en el interior de aquella mina, pero no la sensación de haber recorrido una gran distancia mientras, absorto y a la luz de palabras luminosas, escudriñaba sus intrincados recovecos. No tuvo que bajar a sus profundidades a golpe de pico, pala o barrena, sino descendiendo tranquilo por una escalera suave y segura. No halló cuarzo ni piritas ni minerales preciosos, pero sí otros tesoros mucho más valiosos: adjetivos plebeyos, intransitivos imposibles, oxímoron lógicos, pleonasmos irreductibles, onomatopeyas sinónimas, retruécanos irreversibles... hasta que alguien, tocando su hombro, le advirtió: «Disculpe, señor, es hora de cerrar la Biblioteca».



(Relato clasificado en la primera ronda de La Copa de Esta Noche Te Cuento, e inspirado en la imagen del fotógrafo Madoz. Rivales: Mei Morán y Fernando da Casa).