martes, 3 de marzo de 2015

VUELOS INESPERADOS

DISCUSIONES DOMÉSTICAS

    A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes de completar la septuagésima órbita sobre Marte. Pero aquella vez se mantuvo unido a la cápsula con el arnés y la alargadera. Ahora, acalorado después de discutir por radio con su esposa, por el tiempo que pasaba fuera, ha salido a airearse sin ninguna sujeción. Ya veremos cómo se lo toma ella cuando regresemos y vea que su marido se ha quedado más tiempo. 


ALMA VOLÁTIL

    A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes. Sus cuatro vidas previas de libélula, colibrí, buitre y flamenco, le impulsaban a ello, pero su reencarnación como hipopótamo no se lo ponía nada fácil.


CAMBIO DE HÁBITOS

    A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes de tomarse en serio su trabajo. Servando Santoro nada mas pretendía, como en los viejos tiempos, volver a salir de fiesta con los amigos, tomar unas copas, ligar con chicas, disfrutar de unos porros o un «ménage à trois», si viniera al caso..., su designación como obispo bien lo merecía.



(Relatos presentados a Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: A nadie se le ocurrirá que solo quiso volar, como antes).