miércoles, 4 de septiembre de 2013

GESTIÓN DEL TIEMPO

   Habían planificado el golpe minuciosamente después de estudiar horarios, distribución de la oficina, localización del dinero y movimientos del personal. El Tuercas aparcaría delante de la sucursal a las nueve en punto y simularía una avería en el vehículo; El Pecas llegaría andando a las nueve y tres minutos y haría el trabajo en el interior. Así fue, ambos llegaron puntualmente, El Pecas se enfundó el pasamontañas, sacó la pistola simulada y en ocho minutos redujo a los dos clientes y a los cuatro empleados y salió con el botín. Todo había funcionado a la perfección.


  A mediodía ya les habían detenido. El Pecas había aprovechado para dejarle al Director, debidamente cumplimentado, el formulario de solicitud de  un crédito.