lunes, 8 de mayo de 2017

YA VOY

COQUETERÍA

–Ya voy, solo me falta un poco de color en las mejillas.

–Venga, date prisa, la carreta ya lleva rato en la puerta, en las calles la gente espera impaciente y en la plaza el verdugo empieza a ponerse nervioso. Por favor, María Antonieta...



PRIORIDADES

«Ya voy, ya voy. Dame solo un minuto que coja las pastillas de la tensión», le dijo a la dama que aguardaba impaciente con la guadaña al hombro.



¡¡QUE OS DEN!!

–Ya voy, señoría –el juez me ha dado la palabra antes de pronunciar su sentencia, pero me ha pedido que sea breve. Después de soportar todo tipo de torturas para que confesara prácticas de brujería, ahora tengo dudas. Las pruebas aparentan mi culpabilidad y no sé si defender mi inocencia o mostrar arrepentimiento para conseguir un castigo menor. El Tribunal parece inmisericorde. En esta nube de confusión otras interrogantes ocupan mi mente. ¿Y si tuvieran razón? ¿Y si realmente...? No pierdo nada con intentarlo. Pronuncio las tres palabras mágicas, chasqueo los dedos y... ¡mira, funciona! Todos los presentes han desaparecido.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Ya voy).