viernes, 17 de febrero de 2017

¡MIRADME, CABRONES|


 
  Solo veo el cielo y puntas de cipreses, y ellos no me prestan ninguna atención. Como buenos profesionales, están concentrados en su dura tarea. Si tomaran un respiro y se dieran cuenta de que tengo los ojos abiertos, tal vez dejarían de seguir echando paladas de tierra sobre mi féretro.



(Relato presentado al concurso del blog Cincuenta Palabras).