martes, 7 de febrero de 2017

LA MUÑECA EN EL ARMARIO

ESTIBA
El armario donde acababa de encerrar a su muñeca antes de zarpar, estaba a rebosar. Por ello, para poderla acomodar entre casullas, cirios, sotanas, cilicios, estolas y santorales, don Liberato tuvo, otra vez, que desinflarla y plegarla.

EN LA VARIEDAD
El armario donde acababa de encerrar a su muñeca oculta a alguien que empieza a relamerse al imaginar el cabello de hebras ecológicas, las ropas de fibras textiles naturales y los rellenos de serrín y virutas. La imagen le despierta el apetito y activa la secreción de jugos gástricos mucho tiempo aletargados. Después de meses de menú único, insípido y monótono, la carcoma se dispone a dar otro sentido a su vida.



(Relatos presentados a Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: El armario donde acababa de encerrar a su muñeca).