miércoles, 27 de julio de 2016

LA IMPORTACIA DE LLAMARSE PELLETIER

   Se trasladó por el tiempo y el espacio hasta el convulso París de 1792. Su objetivo era impedir que Joseph Ignace Guillotin culminara su invento de aquel artefacto diabólico destinado a ejecutar a los reos condenados a la pena capital, con el propósito de liberar a la historia de método tan cruel. Tomó la identidad de Nicolas Pelletier y no tardó en verse envuelto en oscuros asuntos que dieron con sus huesos en prisión. No, no logró el éxito en su misión, pero, al menos, tuvo el honor de inaugurar tan efectivo artilugio.



(Relato presentado al concurso Relatos en Serie, de la cadena SER. Tema: serie El Ministerio del Tiempo).