
Una treintena de mozos, que sigue al anterior grupo y precede al siguiente, entona la oración ante la figura del Santo:
A San Fermín pedimos,
por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro,
nos guíe en el encierro,
dándonos su bendición.
Con el periódico enrollado en una mano y el brazo en alto la repiten en euskera. El "gora" al patrón pone el punto y final al ritual. Marchan luego a tomar posición en Estafeta, Mercaderes o Telefonica, minutos antes de que el chupinazo, con su ostentórea explosión, rompa el silencio de la mañana del doceavo día de Julio, y advierta que cabestros y bravos empiezan un recorrido que nadie puede preveer si será rápido o lento, ni si producirá muchas lesiones.
A medio día el parte médico hace balance. Éste señala cinco heridos por hasta y diecisiete por otras causas. Las partes afectadas: piernas, costados, y glúteos. Y las peores en la lengua, doce cornadas, ¡¿doce?!.
(Propuesta de juego consistente en descubrir los doce errores sintácticos o gramaticales -cornadas- que contiene el texto. Publicada en el blog Papel y Tijera de Esta Noche Te Cuento).
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