sábado, 7 de febrero de 2015

MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA

     Ambos se disputaban la atención y los favores de la bella Rashida. Salah, tosco y baladrón, exhibiendo músculo y fuerza que admiración le causaran; Amín, sensible y delicado, con la sutileza de detalles que le halagaran y complacieran. Su último poema (tuyos son mis ojos/tuyo mi corazón/tuyos mis antojos/tuya es mi emoción), por mor de un traidor emisario, cayó en manos del bravucón. Nada se sabe de dónde fueron a parar anhelos y sentimientos, pero sí de los órganos, que llegaron a la dama envueltos en papel de estraza.



(Relato presentado a la 1ª Fase de Competición, de la Copa de Esta Noche Te Cuento. Título e inspiración obligados: Malos tiempos para la lírica).