domingo, 18 de mayo de 2014

ÁNGELES Y DEMONIOS


    Sucedió hace varios siglos, para ser exactos a mediados del XXI. El proyecto de la ONU por un mundo mejor, proponía una isla del Pacífico para ser habitada sólo por mujeres. La continuidad de la especie estaría en ella garantizada por científicas que seleccionarían y clonarían exclusivamente células hembras. 


     La sociedad de aquella época lo tomó con más escepticismo que rigor y no faltaron las chanzas estereotipadas. Que si sería la isla más limpia del planeta, que si no habitarían en ella cotorras o loros porque no soportarían la competencia, que si sólo se cultivarían palmeras con frutos multifunción, ... Ellas no se arredraron y siguieron adelante con la idea que, durante milenios, demostraron viable y positiva.

     El principio del fin comenzó cuando sus dirigentes decidieron que necesitaban una religión que moderara y contuviera las ansias de las más progresistas. Crearon sus diosas, sus iconos, sus santas -todas vírgenes, por supuesto, aunque la palabra careciera de significado en aquella ínsula-, y su demonio, sin cuernos pero con rabo.

     Un día, las más aguerridas embarcaron en busca del maligno para acabar con él y disipar así su diabólica amenaza.

     La atracción por el pecado y el efecto llamada hicieron el resto.





(Relato presentado al concurso Esta Noche Te Cuento de Mayo. Tema: Isla de Mujeres).