jueves, 1 de agosto de 2013

TRES PALABRAS

     El lugar es inmundo. Nadie conoce a nadie, nadie se preocupa de nadie. Observo de reojo a quienes están a mi lado.

    Creo que los individuos más peligrosos son el que está a mi derecha, mal encarado y de mirada huidiza, y el que se encuentra enfrente, de aspecto elegante y maneras distinguidas. Ambos parecen tranquilos y seguros y eso me desconcierta.

     Luego está el de las gafas oscuras, que no deja de fumar. Sin duda pretende controlar los nervios. El más mayor se cruza de brazos para ocultar y controlar el temblor de sus manos.

     El silencio es ensordecedor. Es mucho lo que hay en juego, o para ser más preciso todo está en juego en estos momentos.

    He luchado mucho para llegar hasta donde ahora me encuentro y parecerá un sarcasmo pero hoy preferiría no estar aquí.

    Llega el momento de la verdad, el instante a partir del cual nada va a seguir siendo igual para ninguno de los presentes.


    En un temido y pausado movimiento de manos todo queda decidido con el volteo de las cartulinas para descubrir sus grafías. Le acompañan tres palabras en una voz nerviosa al tiempo que aliviada: póker de ases. 



(Relato presentado al certamen Esta Noche Te Cuento de Julio. Tema: Preferiría no hacerlo).