martes, 16 de junio de 2026

BOCETO

Como si todos hubieran suspendido en su día la asignatura de
Anatomía, nadie en el quirófano recordaba la ubicación correcta de cada órgano. Sin embargo, como el corazón aún latía, le cosieron la nariz al cuello, la oreja derecha se la insertaron en la frente y en su hueco incrustaron el ojo que había quedado indemne. Picasso, que había acompañado a su amigo accidentado al hospital y que había decidido volver al Realismo, tomaba notas en su cuaderno pensando en dedicarle un retrato.



(Relato presentado al concurso del Blog Esta Noche Te Cuento, sobre el tema de La Imaginación).

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