miércoles, 1 de mayo de 2019

COLORES


Desde que creamos el equipo, hace ya dos temporadas, Javito no había faltado a ningún partido ni entrenamiento. El jueves fue la primera vez. Él era quien custodiaba la llave de la hucha comunitaria, En ella se guardaba la recaudación por las sanciones derivadas de ausencias injustificadas, retrasos, insultos y otras faltas de comportamiento. Su finalidad era, habitualmente, hacer una merendola al acabar el campeonato. Al no estar Javito con la llave, el defensa central propuso probar a abrirla con una ganzúa. Al segundo intento el cierre cedió liberando su carga: ochenta y siete euros con sesenta y cinco céntimos. Discutimos entonces si comprar un balón del Barça o una bandera culé, pero finalmente ganó la opción de una zamarra azulgrana, con su nombre grabado en amarillo a la espalda, sobre el número diez, el de Messi, el ídolo de todos. No quedó mal al día siguiente, sobre su féretro ominosamente blanco.



(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: color blanco).

No hay comentarios:

Publicar un comentario