martes, 16 de agosto de 2016

REBAJANDO MARCAS

   
 Por fin, el gran día ha llegado. Durante meses he preparado a conciencia la carrera más importante de la temporada. Seleccioné el calzado con mejores prestaciones en esa oscura y brillante pista. Estudié minuciosamente el recorrido planificando ritmos y tiempos de paso. Entrené en idénticas condiciones de altura, luz, temperatura y humedad a las del circuito de la prueba. Ahora, situada en mi puesto de salida –¿o es de entrada?–, percibo en mis rivales el hedor del miedo al fracaso rebozado en ansiedad. A la señal esperada, irrumpimos todas en veloz estampida. Utilizo mis codos para ganar posiciones. Al paso del primer obstáculo varias contrincantes caen trabadas. Después, agarro el antebrazo de la corredora que me precede y me impulso rebasándola. Ya solo delante, con un cuerpo de ventaja, la joven de piel tostada y zancada de gacela. Entonces echo mano –pie sería más apropiado– del recurso que tenía en reserva; le piso el talón y aquella se trastabilla y alfombra el suelo. El triunfo es mío. Tras los trámites de rigor, abandono el escenario del éxito luciendo orgullosa, en el cuello, el abalorio que evidencia mi victoria. Una buena marca de 24,99. Ayer me habría costado 119,99 euros.




(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: deporte olímpico).