viernes, 10 de julio de 2015

EL PARAISO PUEDE ESPERAR

     Allí sentado, repasó mentalmente el contenido de sus bolsillos. Unas monedas, las llaves, la cartera y, lo más valioso, una pequeña libreta. En sus cuatro hojas muchos años de trabajo, las fórmulas del invento que cambiaría el mundo y le encumbraría. Pero..., en aquel portarrollos ya no quedaba papel higiénico.



(Relato presentado al concurso de la web Cincuenta Palabras del mes de Junio).