lunes, 26 de octubre de 2026

REPE

No porque no me quisieran se desprendieron de mí, en una excursión
por el monte, el mismo día que habían comprado a un niño de mi edad a unos feriantes rumanos. Hay que entenderlo, éramos dieciocho hermanos, todos diferentes excepto mi gemelo Javito y yo. Quien roncaba un poco por las noches era yo.





(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: No porque no me quisieran).

jueves, 22 de octubre de 2026

PRÁCTICAS EXTRAESCOLARES

Interrogado por sus padres, Javito admite tener un sentimiento agridulce. La satisfacción proviene del éxito de su experimento. Les cuenta con entusiasmo que, al concentrar con la lupa de gran aumento el haz de luz sobre el abdomen de pelusa de un abejorro, había surgido un hilillo de humo que, al momento, se convirtió en una llamarada que redujo el insecto a una bola de ceniza.

Luego, con cierta aflicción, relata lo que ocurrió poco después, cuando observó los rayos de sol que entraban por la terraza y al abuelo dormitando en el sofá con su pelliza de lana de oveja negra.



(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: la culpa).

lunes, 19 de octubre de 2026

EL COMPARADOR

Sale más barato volver a querernos que mudarse:


–Habitación en alquiler, 800 euros.

–Dos kikis al mes (con suerte), 200 calorías.

No hay color.



(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio: Sale más barato volver a querernos que mudarse).

viernes, 16 de octubre de 2026

LO QUE LA MILI SE LLEVÓ

A las fiestas de agosto de Morteruela del Monte acudía gente de toda la comarca. En especial el día del Patrón, cuando los quintos tenían licencia para desplumar a cualquier transeúnte con el que se cruzaran. El dinero cambiaba legalmente de propietario ante el regocijo general. Los mozos autorizados portaban brazaletes con los colores verde y ocre de la bandera del pueblo. Lo recaudado se destinaría a los paquetes periódicos de viandas que les nutrirían durante su servicio a la patria. Es sabido que los morteruelenses eran quienes más amigos hacían en la mili. Con su supresión, Halloween ganó protagonismo.





(Relato escrito a cuatro manos con Jorge Herrando y mencionado en el Encuentro de Verano 2026 del blog Esta Noche Te Cuento).

martes, 13 de octubre de 2026

¡QUÉ BIEN ME CONOCE!

PELILLOS A LA MAR
Qué bien me conoce. Siempre que rompemos sabe que volveré. Solos en ochenta metros de isla también ayuda.

MALOS HÁBITOS
Qué bien me conoce este monaguillo. En cuanto llego a la sacristía prepara la vaselina.







(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Qué bien me conoce).

jueves, 8 de octubre de 2026

RELATOS VISUALES

 









(Relatos visuales tasados en 200 gramos de jamón cada uno, en la XIII Quedada Microrrelatista Mérida 2026).







lunes, 5 de octubre de 2026

DICTADOR

Preocupado por que sus gestas pudieran llegar a desvirtuarse con la transmisión oral, o incluso quedaran en el olvido con el paso del tiempo, el Faraón decidió inmortalizarlas dejándolas grabadas en granito. A tal fin, hizo llamar al Escriba Mayor del Reino, quien, bien provisto de mazos y escoplos, empezó a esculpir al dictado: Sol, espiga, espiga, búho, rey, ojo, ojo, serpiente…






(Relato finalista en el certamen convocado por la XIII Quedada Microrrelatista de Mérida. Tema inspirado en la frase «verba volant, scripta manent», las palabras vuelan, lo escrito permanece).





martes, 29 de septiembre de 2026

CLAVADAS

Le pregunto con amabilidad cuánto me costará la cena. Mientras el mesonero echa cuentas y yo tanteo mis treinta monedas, el maestro me susurra al oído que presiente que hoy es día de clavadas.



(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Le pregunto con amabilidad cuánto me costará la cena).

lunes, 21 de septiembre de 2026

¡¡PLOFF!!


Durante un fugaz instante, vuelvo a parecerme a mí mismo. Después, otras quince veces más. Una por cada ventanal reflectante hasta estamparme en la calzada.




(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada:Durante un fugaz instante vuelvo a parecerme a mí mismo).




lunes, 14 de septiembre de 2026

DESEOS CUMPLIDOS

De fondo sonaba una canción de Rigoberta Bandini, mi preferida. La que les había pedido para mi funeral.



(Relato presentado al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: De fondo sonaba una canción de Rigoberta Bandini).


miércoles, 9 de septiembre de 2026

CUENTO DE INVIERNO


Por aquel entonces aún no existían las ecografías. Tampoco las casas de apuestas, lo que no era óbice para que en Stratford, una aldea al noroeste de Londres, sus habitantes se jugaran el dinero prediciendo el sexo del futuro bebé de cualquier moza con vientre prominente.

A falta de métodos más científicos, había quien se guiaba para su envite por la forma de la barriga: niño si baja y puntiaguda, niña si alta y redondeada. O bien por el tipo de antojos de la gestante: hembra si le apetecía mucho el dulce, varón si prefería las viandas saladas.

También hubo alegres comadres foráneas que apostaron sus peniques preguntando por las náuseas matutinas: muchacha si intensas, muchacho si leves. Y no faltó mercader veneciano que confió más en los movimientos de un péndulo sobre la panza: manzana si circular, plátano si lineal.

En el caso que nos ocupa, las apuestas estaban muy divididas; tanto, que sus importes subían conforme se aproximaba la fecha del parto hasta alcanzar cifras nunca antes conocidas.

Aún hoy, más de cuatrocientos años después, se comenta entre risas aquello que se convirtió en una comedia de errores.

Fueron bautizados en febrero como Judith y Hamnet.



(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche te Cuento. Tema: Incertidumbre).

lunes, 31 de agosto de 2026

ESTRELLAS DEL LLANTO

 


Samira Nadim se inició en el lloro a edad muy temprana. Y no me refiero al llanto espontáneo, natural, ese que resulta del enfado que te provocan cuando, con dos o tres años, te quitan de pronto la pistola cargada y sin seguro con la que estabas jugando y que ya lograbas sostener con las dos manos. No, no es ese tipo de lloro del que hablo, me estoy refiriendo al fingido, al autogestionado, a ese para el que no hay un detonante sobrevenido, pero sí una excusa o una motivación interesada.
Quizá en Samira todo empezó con una fortuita y furtiva lágrima. A lo mejor provocada por un picor alérgico en los ojos que le produciría el polen de una gramínea, vaya usted a saber. Y tal vez ese lagrimeo fue interpretado por su madre o por el cartero, que compartía habitación y cama con el matrimonio, por una reacción de tristeza al haber terminado el Concierto de Año Nuevo sin la marcha Radetzky. Por calmarla, le pondrían ración doble de estofado advirtiéndola de que no se lo contara a su padre cuando volviera del crucero por los fiordos, al que habría asistido por un compromiso al que no supo decir que no. Sería así lo del lloriqueo, digo yo, al comprobar la rentabilidad de unas lágrimas sin pena, como empezaría bien joven a pensar en las ventajas del oficio de plañidera.

A Samira le resultaba fácil llorar con sentimiento. Mucho sentimiento. Tanto que quienes estaban cerca no podían evitar compartir su duelo, aunque no conocieran el motivo. Una vez resecos y desahogados continuaban con su alegre vida, si fuera el caso, preguntándose por qué les había asaltado de repente tanta pena. No todo el mundo sabe que el llanto puede ser como la risa, altamente contagioso.

Poco a poco, sin necesidad de profesores ni manuales de autoayuda, Samira fue perfeccionando su llanto. Incorporaba, de forma siempre controlada, hipidos, sollozos, suspiros y gemidos. Y para casos especiales incluso el crujir de dientes, que muchos solo conocían de oídas. Cuidaba siempre modulación, cadencia y armonía, y adecuaba flujos e intervalos a las circunstancias propias del finado. Ahí es donde mejor se podía apreciar su profesionalidad. No era lo mismo un funeral por un niño despanzurrado por la carretilla de cemento que acarreaba que el de un nonagenario tras penosa y larga enfermedad en la leprosería del Hotel Hilton que regentaban la Hermanas Clarisas. No era igual, y ahí era donde Samira marcaba como nadie las diferencias. También sabía graduar tonos agudos y bajos en función de la personalidad del difunto, lo que daba a cada funeral un carácter diferente. Quizás por eso, se decía que ofrecía un servicio personalizado y no había velatorio de postín que se preciara, ni en la ciudad ni en la comarca, en el que no fueran requeridos sus dolientes requiebros y sus sentidas muestras de aflicción.

No tardó en ser llamada también a las honras fúnebres de otras latitudes, incluso de la capital. Tanto fue elevándose su caché que llegó a fijar sus tarifas por mililitro de lágrimas derramadas, además del fijo, a diferencia del resto de plañideras del gremio que solo facturaban un tanto por actuación.

Cualquiera se preguntará si alguna vez lloraba de verdad. Es decir, sin forzar el llanto, el lagrimeo, la voz. En una ocasión se lo preguntaron, y esto fue lo que contestó: «Por supuesto que tengo mis duelos personales. Sin ir más lejos, hace dos años perdí a mi madre, y en agosto pasado a mi hermana la mayor, la que imitaba como nadie el lamento de los ornitorrincos, y claro que lloré compungida y destrozada. Por hacerle una comparación, lloré como en los funerales de primera, igual, pero sin cobrar. Y mire qué le digo, el sentimiento fue el mismo que cuando me contratan para el velatorio de una familia a la que no conozco de nada, y no lo digo por lo poco sino por lo mucho que lo siento en las dos ocasiones. Y es que, en cuanto me dicen cuatro cosas del difunto ya empiezo yo a imaginar su vida, sus sueños, sus desvelos, y es tal la pena que siento por lo que era, por lo que ha dejado de ser, por todo, que las lágrimas fluyen como agua por aliviadero».

Su muerte le llegó no muy mayor, remando como galeote por los cincuenta. Ocurrió durante la época de la peste que diezmó la ciudad. Pero no porque cayera contagiada, no, que ella era muy de evitar intercambios de fluidos y no salía de casa sin antes pasarse el colmillo de tiburón por todo el cuerpo. Los médicos dijeron que había fallecido por «deshidratación prematura sobrevenida», y es que esas semanas no bajaban de tres los sepelios a los que tenía que asistir cada día, y así, claro, se fue exprimiendo como uva pasa bajo rodillo de amasar. Las circunstancias de su defunción fueron aprovechadas por el sindicato para reclamar su inclusión en el listado de enfermedades profesionales, con las prestaciones y atenciones a que hubiera lugar y que de ello se derivaran.

En su entierro, sin embargo, no hubo lágrimas. A pesar de que era muy apreciada y querida y de que todas sus compañeras de la asociación profesional fueron informadas de su óbito y asistieron a su despedida muy dolidas, ninguna explotó en llantos. Y es que no habrían podido soportar la comparación.






(Relato seleccionado en el concurso bienal de El Ático (Israel)).

lunes, 24 de agosto de 2026

DEBE HABER OTRA MANERA


Aquella rapaz visitaba mi granja cada noche causando estragos entre gallinas, conejos, palomas y ocas. Me aconsejaron poner cepos, veneno o esperarla con una escopeta de postas, pero amo a todos los animales y no soporto causarles dolor. Así que, buscando otra fórmula menos expeditiva, me cayó del cielo la idea de elaborar pictogramas, que situé por toda la finca, advirtiendo a la zorra de lo imprudente de su proceder y de la conveniencia de buscarse el sustento en otros parajes. Fue todo un éxito. Lo publiqué en redes sociales y recibí cientos de pedidos. Lo del cepo también funcionó.



(Relato presentado a la primera ronda del concurso Monstruoscopio, del blog Esta Noche Te Cuento).

lunes, 17 de agosto de 2026

DESAVENENCIAS


La SEXuagésima novena Promoción de la Facultad de Striptease decidió celebrar el fin de corrida por todo lo erecto. Para ello se propusieron orgasmizar un festival promiscuo. Shirley, Harry, Pam y Bruce, como comisión orgiasnizadora, lo prepararon todo en equipo. Discutieron y consensuaron sin mayor problema la penetración al local, la decoración voluptuosa con predominio del verde, el mobiliario multipostural, las fuentes eyaculantes, los fluidos de luz sensual, la música lúbrica, y hasta sus disfraces de faunos y afroditas. Sin embargo, cuando llegaron a la distribución de espacios y actividades, todo se fue a tomar por saco por un quítame allá esas pajas.



(Relato presentado al concurso Verano Calentito, del blog Esta Noche Te Cuento).

lunes, 10 de agosto de 2026

INCONTINENCIA

 


Aquel árbitro validó el gol con la mano y en fuera de juego, dio una voltereta en el aire y se unió a la piña de jugadores para celebrarlo.



(Propuesta de El Mundial también se escribe. Máximo 140 caracteres. Tema: árbitros).

martes, 4 de agosto de 2026

AMOR Y FÚTBOL



Todos los chavales del pueblo andamos como locos buscando las estampas de los mejores jugadores del mundial. Quienes consigan el once que más se aproxime a la alineación ideal, que decidirán periodistas expertos, se llevarán un espléndido balón de reglamento. En nuestro equipo ya tenemos las de Casillas, Robben, Lahm, Forlán, David Villa… pero necesitamos el cromo de Iniesta. Con él, que indiscutiblemente estará en cualquier selección ideal, ningún otro rival podrá superarnos y el balón del mundial será nuestro. Sabemos que solo Lenita, la novieta de Javito, nuestro capitán, tiene esa lámina tan deseada, pero como andan de morros, de ninguna de las maneras nos la daría. Así que optamos por abrirle un expediente disciplinario a Javito y lo expulsamos del equipo. Lenita, al saberlo, nos ha regalado a Iniesta de mil amores. Mañana, cuando estrenemos el balón, harán las paces y Javito volverá al equipo.



(Propuesta de El Mundial también se escribe. Máximo 200 palabras. Frase obligada: Necesitamos el cromo de Iniesta).

lunes, 27 de julio de 2026

FIESTAS DE VERANO

 


Alguien se había llevado el balón y peligraba la disputa de la final comarcal del Campeonato de Verano. El Pedáneo, como máxima autoridad y siempre dispuesto a resolver los problemas de la aldea, recordó que Vinicius junior veraneaba cerca y, posiblemente, les podría prestar una pelota, así que, acompañado del cabo Romerales, fue a visitarlo con la petición. El futbolista brasilero, solícito y aliviado, les regaló el único esférico que conservaba. La final se disputó con su flamante balón de playa.




(Propuesta de El Mundial también se escribe. Máximo 200 palabras. Tema: balón).

viernes, 24 de julio de 2026

DESENREDO


Ni siquiera un «me gusta» a su penúltimo post. En el último, dirigido al señor Juez, explicaba su decisión.



(Relato presentado al concurso del blog Esta Noche Te Cuento. Tema: Pertenencias).



lunes, 20 de julio de 2026

CAMBIO DE PRESIÓN






Ngolé, el delantero centro, entendía que la presión por todo el campo que pedía el míster no iba con él. Él había llegado como estrella goleadora y correr para recuperar el balón correspondía a los gregarios.

Además, su titularidad no peligraba porque era novio de la hija del presidente.

El entrenador, a quien se conocía como «el sabio de Orcasitas» – no se sabe bien por qué, ya que era de Vicálvaro– le trasladó el problema al propietario del club quien no dudó en recurrir a su autoridad paterna.

Dos semanas sin sexo –presión baja– bastaron a Ngolé para convencerse de las ventajas de la presion alta.




(Propuesta de El Mundial también se escribe. Máximo 200 palabras. Palabras obligadas: entrenador, presión y delantero).

viernes, 17 de julio de 2026

PUNTILLOSO

 


Ireneo Ripalda era el árbitro más tarjetero del campeonato, con una media de 12 amarillas y 3 rojas por partido. En aquel partido, bien aleccionados por sus entrenadores, los jugadores salieron dispuestos a evitar cualquier roce que provocara la acción sancionadora del colegiado. El partido pareció convertirse en una representación de Giselle sin música. No faltaron pliés, fouettes y arabesques en los movimientos de los jugadores. En el minuto 90, un delantero se adentró en el área de puntillas, temiendo pisar a alguien. Enseguida Ireneo apreció un cuerpo insuficientemente erguido, caderas descentradas y mirada baja. La tarjeta roja resultó inevitable.




(Propuesta de El Mundial también se escribe. Máximo 100 palabras. Tema: tarjetas).