martes, 26 de mayo de 2026

YO NO HE SIDO

 

Aquella Nochebuena, fuimos toda la familia a cenar a la casa de la sierra. También vinieron mis tíos y mi prima Lenita, de doce años como yo. La de ojos de caramelo y sonrisa de nube. Mientras los mayores se dedicaban a preparar la mesa y los platos, le propuse a Lenita poner los adornos al árbol y montar el nacimiento. Entre bolas, luces, espumillón y figuritas de barro, me extasió el aroma a vainilla de su pelo y los inevitables roces de nuestras manos.

Sería la flojera por los nervios, un exceso de confianza, las habichuelas del mediodía, no sé, el caso es que un desagradable olor se interpuso entre los dos. Con mis mofletes ardiendo, solo acerté a señalar al caganer que acabábamos de colocar cerca del Portal.



(Relato presentado al concurso de El Gordo, del blog Esta Noche Te Cuento).

miércoles, 20 de mayo de 2026

CON SUERTE


LA LEYENDA DE LA PÁGINA MALDITA
Con suerte, un punto y seguido y varias comas podrían evitar más muertes por asfixia de sus lectores.


ACADÉMICO PROVOCADOR
Con suerte, un punto y seguido después del punto final suscitará una interesante bronca entre mis compañeros de la RAE.


PUNTO POR PUNTO
Con suerte, un punto y seguido o un punto y aparte, incluso un punto y coma o dos puntos, nos mantendría con vida por algún tiempo más. Pero el punto final sería el cumplimiento de la condena a la que todos los seres vivos, incluidos los de ficción, más pronto o más tarde estamos abocados. Así que, expectantes y recelosos, observamos el desplazamiento de su mano tras la diminuta marca, temiendo que abandone el lápiz en el cajón y marque el número de su editor a la hora en punto que sabe que lo encontrará.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Con suerte, un punto y seguido).

martes, 12 de mayo de 2026

FILA DE MENORES

SUPERVIVIENTES
El agente le señala la fila de menores acompañados. La de los que llegan con ángel de la guarda.


CADA MOCHUELO A SU OLIVO
El agente le señala la fila de menores. A ella se encamina, arropado con la manta roja que le han dado y con una botella de agua en la mano; se sitúa el último de la cola mientras observa que los que le preceden, como él, van solos y presentan el mismo aspecto escuálido y de extenuación. Más allá, envuelto en una maraña de flashes, voces, empujones y carreras, aparece un rostro conocido al que dirigen a la sala vips. Se trata de su paisano, el flamante balón de oro camerunés.


DULCE COMPAÑÍA
El agente le señala la fila de menores no acompañados. El chaval, molesto, le informa de que nunca ha sido abandonado por su ángel de la guarda.



(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: El agente le señala la fila de menores).

lunes, 4 de mayo de 2026

OLAS SUAVES


MOMENTOS
Las olas apenas los balancean, felices, en sus colchonetas hinchables. Luego, con el tsunami, ya será otra cosa.


BALONES DE PLAYA
Las olas apenas los balancean cerca de la orilla mientras el náufrago, decepcionado y con la piel quemada, observa la avioneta nívea, una vez cumplida su tarea, perderse en el horizonte.


SINTONÍA
Las olas apenas los balancean, inertes y boca abajo, cerca de la orilla. Otros, colgados de las altas palmeras, también se mecen al viento con la misma cadencia.


DEL GONG AL HOMMM
Las olas apenas los balancean, aunque se encuentra en el momento de relajación, al final de la sesión matutina de yoga. Cuando suena el gong, empiezan a salir de su letargo, se desentumecen lentamente, emiten un hommm prolongado y retornan a los hábitos diarios que, por naturaleza, les corresponden como hipopótamos.




(Relatos presentados al concurso Relatos en Cadena, de la SER. Frase de inicio obligada: Las olas apenas los balancean).